Flor

Tech Palewi

Flor

Cursos/
Diplomados
Tanatología y
Cuidados Paliativos
Violencia Familiar
y Temas Afines

Control del Estrés
y Prevención del
Burn Out

Bioética
Cursos-Talleres
Herramientas Clínicas para
el Trabajo Psicoemocional
con Pacientes

Flor

Próximas Aperturas
Flor Clínica
Flor Materiales
Flor ¿Quieres Donar?
Flor Artículos Interés
Flor Noticias
Flor Contacto
Flor Ubicación
Sitios Recomendados

Las conquistas en el terreno de la ciencia en los últimos siglos han sido enormes.

El avance científico-técnico nos ha permitido dentro de la Medicina y otras disciplinas afines alcanzar logros inimaginables: hoy es bastante común trasplantar órganos de un ser vivo a otro, o sustituir éstos por órganos artificiales capaces de cumplir con la misma función. La investigación genética y la biología molecular exploran los confines más intrincados de las células. Con la ayuda de la cibernética se realizan ensayos de realidad virtual aplicados a las más complejas funciones cerebrales. Sin embargo y pese a todo ello, dicho desarrollo no corre en paralelo con la ética la cual se ocupa de la felicidad humana, mas no una felicidad ideal y utópica, sino aquella que es asequible y practicable en la humanidad.

Toda relación entre seres humanos tiene necesariamente que ser ética, ya que la ética se origina del conocimiento del otro, del concepto de semejante y del conocimiento de nuestra capacidad de pensar y prever el futuro. Este conocimiento hace al hombre sujeto de derechos y obligaciones. El cumplimiento y respeto de ellos o el atropello de los mismos nos ofrece un sentimiento de lo que es justo o injusto.

Es por ello que la práctica médica ha tenido una consonancia en lo referente a una práctica ética y moral. Ninguna profesión ha sido consciente desde épocas antiguas de las dimensiones morales implicadas en su ejercicio como lo ha sido la medicina y a lo largo de este desarrollo todos aquellos profesionales dedicados a la salud. Es por ello que la historia de la medicina esta llena de juramentos, oraciones y compromisos que derivan en la buena praxis esto es, en una buena relación entre profesionales, pacientes, familiares y sociedad en general. De tal suerte que esta relación intersubjetiva plantea una relación humanista que conlleva el crear las mejores condiciones para bien-ser o bien-vivir.

El desarrollo tecnológico expresado en términos como eutanasia, suicidio asistido, fecundación in vitro, aborto y clonación, provoca posturas extremas de aceptación o de rechazo. El uso indiscriminado del poderío tecnológico podría conducirnos a graves catástrofes como la producción o eliminación de seres humanos con determinadas características según intereses ajenos a la ciencia.

Por otra parte, el perfeccionamiento y desarrollo de la especialización dentro de las disciplinas biomédicas nos ha llevado de la mano a un alejamiento del ser humano en su dimensión integral, y al riesgo de la visión del hombre como objeto de experimentación científica.

Por ultimo la actividad del profesional de la salud ante este acelerado desarrollo científico y tecnológico debe plantearse a cada paso su quehacer profesional ético hacia su sociedad y la biosfera que nos rodea. Si su quehacer es de beneficencia o no maleficencia estará encaminando sus esfuerzos a un desarrollo comprometido con la ciudadanía a la que pertenece y sirve.

El/la profesional de la salud se ve obligado/a a responder en su actividad profesional a las demandas sociales que conlleva la buena praxis desde un marco legal.

La Bioética es pues, una disciplina que permite discutir los problemas que el ser humano presenta en su interacción con el otro y con su entorno social. En ello confluyen áreas tales como la ética, la moral, la antropología, la sociología, la economía, la política, la tecnología y por supuesto, la legislación. Su desafío es dar respuesta a los problemas existentes que en la práctica del profesional de la salud surgen día a día, o al menos, permitir una reflexión plural y congruente al momento histórico de cada sociedad humana.

Por todo lo anteriormente señalado, resulta para los Profesionales de la Salud, de gran importancia el capacitarnos en éste ámbito, situación que nos permitirá reflexionar, analizar sobre el ser humano, su valor y la importancia de nuestra labor; y en paralelo reflexionar sobre el desarrollo de la ciencia médica, sus implicaciones y la responsabilidad que tenemos sobre el desarrollo de acciones que dignifiquen a ese ser humano que su situación de salud lo coloca en una situación de gran vulnerabilidad.

El programa académico a continuación presentado, nos permite hacer un aterrizaje de los de los diversos tópicos de discusión bioética - humanista, al ámbito de la práctica clínica.